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Plantean cuatro medidas urgentes para reducir el impacto de un posible Niño Costero 2026-2027

Publicado el 31 de julio de 2026

Las proyecciones actuales advierten un riesgo creciente de que el Perú enfrente un fenómeno de El Niño Costero con capacidad de generar daños significativos durante el verano de 2026-2027. Aunque el país llega con mayores avances en infraestructura y prevención respecto a 2017, especialistas consideran que todavía existen importantes brechas en coordinación, capacidad de respuesta y ejecución de obras que podrían limitar la atención de una emergencia de gran magnitud.

 

Un análisis de Apoyo Consultoría sostiene que la principal debilidad continúa siendo la fragmentación de la gestión del riesgo de desastres. Actualmente, la rectoría del sistema, la evaluación técnica, la respuesta ante emergencias y la ejecución de obras recaen en distintas entidades, mientras más de 2.000 organismos de los tres niveles de gobierno participan en la implementación de proyectos, sin una instancia que articule todo el proceso y garantice una estrategia integral de prevención.

 

El informe advierte además que la transición política podría complicar aún más el escenario. Mientras el nuevo Gobierno asumirá funciones en julio, las nuevas autoridades regionales y locales iniciarán su gestión en enero de 2027, cuando el margen para ejecutar obras y adoptar medidas preventivas será mucho menor. Por ello, plantea que las decisiones más importantes deben adoptarse en los próximos meses para reducir los riesgos.

 

Como primera acción, se propone crear un Comando de Acción Rápida para El Niño Costero, encabezado por la Presidencia del Consejo de Ministros, con facultades para coordinar entidades, priorizar intervenciones y destrabar proyectos. Este grupo también debería impulsar un paquete normativo de emergencia que permita agilizar modificaciones presupuestarias, acelerar contrataciones y asegurar la continuidad de las declaratorias de emergencia durante el desarrollo del fenómeno.

 

La segunda recomendación consiste en concentrar los recursos en las obras que puedan culminarse antes del periodo de mayor impacto, así como intervenir los puntos críticos donde no sea posible completar soluciones integrales. Entre los proyectos considerados prioritarios figuran la protección de la quebrada San Ildefonso, en Trujillo, y las defensas ribereñas de los ríos Lacramarca, Casma y Huarmey, en Áncash. Asimismo, se plantea acelerar acciones en Tumbes y Piura mediante cambios contractuales y contrataciones de emergencia para reducir el riesgo de inundaciones.

 

La tercera medida plantea distribuir con anticipación maquinaria pesada y bienes de ayuda humanitaria en las regiones con mayor exposición al fenómeno. El documento señala que ciudades como Piura y Chiclayo requerirán motobombas, excavadoras, cisternas y otros equipos para responder rápidamente a las lluvias. Además, propone consolidar un registro nacional de maquinaria y suministros para identificar brechas y distribuir oportunamente cerca de 18.500 kits adicionales estimados por el Indeci, especialmente en regiones del norte donde actualmente no existen reservas suficientes de alimentos.

 

Finalmente, Apoyo Consultoría recomienda preparar a las nuevas autoridades regionales y municipales antes de que asuman funciones, mediante un programa de transición operativa que incluya capacitación en protocolos del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), activación de centros de operaciones de emergencia, evaluación de daños, identificación de rutas de evacuación y realización de simulacros.

 

El informe precisa que estas acciones buscan reducir el impacto inmediato de un posible Niño Costero, aunque enfatiza que no reemplazan las reformas estructurales ni las obras definitivas necesarias para fortalecer la gestión del riesgo de desastres en el país.

 

 

 

Fuente: CanalB

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