La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) se encuentra nuevamente en el ojo de la tormenta tras formalizarse la salida de Elar Juan Bolaños Llanos del cargo de secretario general de la institución.
El jefe interino del organismo, Bernardo Pachas, dispuso su remoción formal mediante una resolución jefatural que dio por concluida su designación en dicho puesto de confianza. El documento establece que el último día de labores del exfuncionario fue el pasado martes 23 de junio, dejando un vacío clave en la estructura administrativa del ente electoral.
La salida de Bolaños Llanos no ha sido un trámite regular, ya que en su carta de renuncia presentó graves denuncias que afectan la transparencia de la institución. El exsecretario general alertó sobre la existencia de factores graves vinculados a la manipulación de equipos de cómputo, señalando de manera directa el uso irregular de tecnología dentro de la entidad. Bolaños afirmó que se redactaron solicitudes en el Sistema de Gestión Documentario utilizando su nombre y afectando sus datos personales sin su debida autorización.
De acuerdo con el texto de su dimisión, esta presunta manipulación informática ocasionó un trámite errático de expedientes y serias dificultades para emitir respuestas oportunas dentro de la gestión. Asimismo, el ahora exfuncionario insistió firmemente en que existen falsas evidencias y documentos generados con información alterada que él no reconoce como propia. Ante este panorama, Bolaños concluyó su misiva asegurando que se pone a total disposición de las autoridades judiciales para que se inicien las investigaciones correspondientes.
Frente a esta situación de emergencia, la jefatura interina de la ONPE encargó las funciones del despacho de la Secretaría General a Héctor Martín Rojas Aliaga, actual gerente de Recursos Humanos. Rojas asumirá estas responsabilidades de forma adicional a su cargo actual a partir del 24 de junio, manteniéndose en el puesto hasta que se designe a un titular definitivo. Esta medida busca mitigar el impacto operativo dentro del organismo en un contexto sumamente delicado y vigilado por la opinión pública peruana.
Este preocupante episodio se suma a la inestabilidad que arrastra la ONPE desde el pasado 21 de abril, cuando Piero Corvetto Salinas dejó la jefatura nacional tras los incidentes logísticos y retrasos registrados en la primera vuelta de las elecciones generales. Desde entonces, Bernardo Pachas ha liderado el organismo de manera provisional, enfrentando ahora esta nueva crisis interna a solo pocos días de que la Junta Nacional de Justicia (JNJ) elija al nuevo titular definitivo de la institución, un proceso clave programado para el próximo 2 de julio.
Esta renuncia y las denuncias contenidas en ella son gravísimas. Lo primero que debe hacerse es detener y enviar a prisión preventiva a quien organizó el proceso electoral: Corvetto. Bien podría eludir la justicia y es él quien debe dar muchas explicaciones. pic.twitter.com/aX5poYrIOb
— huguerrar (@ugluis) June 26, 2026
Fuente: CanalB
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