Por Augusto Cáceres Viñas
LA INFORMALIDAD
En el Perú vivimos, casi todos, en la informalidad; el 75% de los peruanos están fuera del circuito económico formal.
Además, el 70% de los trabajadores y las empresas son informales.
Esta brutal informalidad, una de las más grandes del mundo, nos tiene sumidos en la pobreza y el atraso.
Lo paradójico es que, nuestro país que tiene una enorme capacidad de emprendimiento y millones de empresarios, esté atrasado, estancado y con más de 12 millones de pobres.
La incapacidad del Estado para cubrir las necesidades de seguridad, salud, educación e infraestructura, de todos los peruanos, a lo largo y ancho de nuestro territorio, ha logrado que muchos de los peruanos emprendedores, la mayoría diría yo, se abstenga de participar en su funcionamiento; “si nada recibimos del Estado, nada le daremos de nuestro trabajo”.
Bajo estas circunstancias estamos condenando a nuestros hijos y nietos a vivir a nivel de subsistencia y sin las posibilidades de tener un mejor futuro.
Todo lo que se ha hecho hasta hoy por reducir la informalidad ha fracasado, porque el Estado peruano que hemos creado, tiende a perseguir a los emprendedores, creando una serie de instituciones con carácter policiaco y punitivo; SUNAT, municipalidades, Sunafil, ESSALUD, susalud, OEFA, y un largo etcétera de “organismos reguladores”.
Esto debe cambiar drásticamente.
El Perú debe convertirse en un paraíso para quienes quieran hacer empresas, negocios, producir ganancias y crear puestos de trabajo.
Por ello debemos eliminar todos los impedimentos para crear empresa y más bien estimular a los que la hacen o buscan hacerlo, con premios, créditos, exenciones y otras ventajas para lograr que los capitales extranjeros y nacionales se decidan a invertir en el PERÚ y que nuestros emprendedores, hoy informales, decidan formalizarse, crecer y desarrollarse.
Se debe premiar a las empresas que paguen buenos sueldos u honorarios a sus trabajadores y a las que realicen inversiones de riesgo, a los que apuesten por la industrialización, la tecnología e innovación y las que hagan reinversión de utilidades; con reducción y crédito en el pago de impuestos, dándoles facilidades crediticias, privilegiándolas en la adquisición de bonos, convirtiéndose el Estado en su aval, entre otras facilidades y gratificaciones.
Debemos reactivar los contratos ley para el aseguramiento jurídico de los inversionistas.
Se debe liberalizar y flexibilizar el mercado laboral para que todas las empresas contraten sin los sobre costos laborales que hoy agobian a todas las empresas cualquiera sea su tamaño y le quitan a los trabajadores en su mayoría parte de sus ingresos.
Se les debe buscar mercados nacionales o extranjeros a todos nuestros emprendedores,
Facilitar la formación de clústers o conglomerados empresariales. Darles capacitación y crear bonos para los emprendedores en colegios, instituciones de salud, darles seguros de vida para ellos y estudiantiles para sus hijos.
Propiciar y gestionar ferias empresariales en PERÚ y el extranjero para hacer Road Show empresariales permanentes para nuestros emprendedores nacionales.
Otorgarles facilidades para que las empresas puedan adquirir lotes y locales de propiedad del Estado y en los que no lo son, se convierta el Estado en aval para esas adquisiciones.
Se debe refinanciar el 100% del préstamo reactiva, por 5 años más, sin intereses a las empresas quienes vienen pagándolo. De igual manera, a todas las empresas que ya lo pagaron, vienen haciéndolo, se formalicen, o se creen, un nuevo reactiva, con 2 años de gracia y 5 años para cancelarlo.
El Estado solo debe cobrar por todo concepto a las empresas única y exclusivamente el 10% de sus ingresos brutos; IGV, renta, ESSALUd, IR, impuestos municipales, tasas ministeriales o regionales. Llamémosle impuesto empresarial único (IEU).
Además a las empresas que recién se formen se les debe dar 24 meses de gracia para el inicio del pago de todos sus impuestos.
Todo ello es imprescindible para crear y lograr esa confianza que el empresario no tiene hoy en el Estado y con ello lograr que la formalización avance de manera inmediata y efectiva.
El día que los políticos entiendan que, un Estado rico se construye en base a ciudadanos ricos y no al revés, ese día empezará la prosperidad de los peruanos y El Progreso del Perú.
Lima 10 de octubre del 2022
Augusto Cáceres Viñas
Fuente: CanalB
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