Opinión

Nunca es tarde cuando la dicha llega; por Carlos E. Gálvez Pinillos

Publicado el 13 de julio de 2026

Por Carlos E. Gálvez Pinillos, expresidente de la SNMPE


Las empresas mineras responsables, se han pasado décadas trabajando en la mejora de las condiciones de vida de nuestros conciudadanos. Uno de los elementos principales, en los que se han concentrado los esfuerzos, es el agua.

 

Aquí tenemos dos casos emblemáticos que están cambiando las características de dos regiones:

 

Arequipa, con el trabajo extraordinario de Cerro Verde, quien después de invertir US$640 millones en las represas Bamputañe y Pillones, apoyó a la planta de tratamiento de agua potable (PTAP) y la construcción integral de la PETAR (Planta de tratamiento de aguas residuales) La Enlozada, hacia el año 2015.  A la fecha tiene en estudio la ampliación de ésta, por US$150 millones.

 

Este proyecto cambió las características del río Chili, al que desembocaban los desagües de Arequipa, recuperando con su impacto las características naturales del río y, mejorando dramáticamente las condiciones de salud de la población arequipeña, reduciendo de manera importante las enfermedades gastrointestinales y, con ello, la anemia infantil. Un cambio absoluto de las condiciones hídricas de Arequipa, con participación multiactor.

 

Ahora, después de tantos años de prédica incomprendida, se está desarrollando en Cajamarca, un proyecto importante de canalización, acumulación y tratamiento de aguas para consumo humano y agropecuario bajo el concepto de “El agua nos une”, con una mirada de 50 años. Esto implica no sólo garantizar disponibilidad sostenible de agua para la población, la producción agrícola y ganadera, sino la preservación de la infraestructura natural.

 

La creciente demanda de agua de Cajamarca, la variabilidad climática y la previsión de impactos de la naturaleza a futuro, han permitido que los gobiernos Nacional, Regional, Local, la academia y la sociedad civil, de la mano de Newmont Yanacocha, hayan hecho de la seguridad hídrica, un objetivo común para el desarrollo sostenible de Cajamarca.

 

Lo interesante de este conjunto de proyectos, es que aporta soluciones complementarias, no sólo en cuanto a su cobertura territorial, sino en cuanto a su continuidad a lo largo de las cinco décadas del horizonte contemplado. Si bien cada proyecto cumple un rol específico, está contemplado su funcionamiento como conjunto, generando sinergias entre el suministro hídrico para la población, el desarrollo agropecuario, la regulación hídrica y la conservación de las cuencas.

 

En el proceso de desarrollo y concertación, para la ejecución de estos proyectos, se ha logrado establecer una buena gobernanza territorial, sustentada en una adecuada articulación entre los intereses públicos, privados, académicos y sociales. Se está optimizando el aprovechamiento conjunto e integrado de fuentes hídricas subterráneas, la regulación superficial y el de la infraestructura natural, permitiendo la incorporación progresiva de proyectos de corto, mediano y largo plazo.

 

El modelo planteado, permite el aprovechamiento integrado de diversos mecanismos y fuentes de inversión públicas y privadas, involucrar al Centro de Investigación del Agua de la Universidad de Cajamarca y, como consecuencia, la integración de todos los actores bajo los objetivos de seguridad hídrica y resiliencia climática.

 

A la fecha, la ciudad de Cajamarca demanda 653 litros por segundo (l/s), de los cuales la EPS Sedacaj suministra 382 l/s. El proyecto inmediato consiste en el desarrollo de siete pozos tubulares, de los cuales, el primero (Qhapac Ñan), de 32 l/s, pagado por Newmont, está concluido. El segundo (Ajoscancha), de 42 l/s, mediante OxI, entrará en operación en agosto 2026, mientras cinco pozos por 168 l/s más, que se encuentran en diferentes etapas y que se ejecutarían mediante OxI, hasta el 2027, reducirán el déficit a 29 l/s.

 

En adición, ya se completó y aprobó el expediente técnico de la presa Chonta (elaborado por Newmont por US$3 millones) con una capacidad útil de 47 millones de m3 (Mm3), que agregará 370 l/s para el consumo de la ciudad e irrigará 6,500 hectáreas (ha) de uso agrícola, a ser financiado por el gobierno nacional. Embalse Azufre, con capacidad de 4.15 Mm3, que irrigará 1,592 ha y beneficiará a 793 usuarios (expediente técnico financiado por Newmont), la presa Hualtipampa de 2.1 Mm3, que irrigará 903 ha y agrega caudal a la planta de tratamiento de El Milagro. Entre tanto, el reservorio mayor, Muyoc y el embalse Quinuario, ya cuentan con los expedientes técnicos completos.

 

Además, Newmont Yanacocha, como parte de su sistema de gestión ambiental, está concluyendo dos plantas de tratamiento de agua para 35 y 45 millones de m3 por año (Mm3/año) respectivamente, con una inversión de US$1,800 millones, que entrarán en funcionamiento el 2027, dentro de la propiedad y bajo la operación de Yanacocha.

 

Queda clara pues, la importancia de una relación armoniosa de las poblaciones y gobiernos con las empresas mineras, quienes al integrar sus esfuerzos, se convierten en aliados naturales para el logro de objetivos comunes.

 

No debemos perder tiempo para impulsar el desarrollo descentralizado de nuestro país.

 

 

 

Fuente: CanalB

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