Opinión

El quinquenio que frenó el turismo; por Juan Stoessel

Publicado el 01 de junio de 2026

Por Juan Stoessel, publicado en Perú 21


Para el turismo, el periodo 2021-2026 puede resumirse en tres palabras: Retroceso. Improvisación. Parálisis. Fue cuando dejamos de ser la envidia de la región para convertirnos en casi el único país incapaz de regresar a los números de prepandemia. Más de cinco años han pasado desde el COVID y aún vamos 1 millón de turistas extranjeros menos que en 2019.

 

No estamos para llorar sobre la leche derramada, pero sí toca hablar fuerte y claro de los errores que nos pusieron donde estamos, para que no se repitan. Primero, una cartera estratégica, como es Turismo, no puede llenarse de cuadros sin experiencia, más interesados en recibir un sueldo que en impulsar el rubro, como sucedió al inicio de la anterior administración. Se necesitan gestores, no ayayeros.


Segundo, la promoción del Perú en los mercados extranjeros no se puede cortar, como lo hizo el ministro Sánchez pese a que había un presupuesto aprobado. Fue un auténtico suicidio comercial para un sector que estaba urgido de reactivarse. Tercero, otorgar 1,000 entradas diarias a Machu Picchu, para venta directa en Aguas Calientes, fue una medida 100% antitécnica. Lo propuso el Ministerio de Cultura, pero el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo respaldó con entusiasmo ese disparate, que echó por tierra años de correcto manejo de nuestro principal atractivo. Ninguno de los siete ministros del periodo tuvo ni la voluntad ni el coraje de revertir esto.

 

Cuarto, el turismo corporativo es un gran generador de divisas. Pero, si el gobierno se dedica a espantar la inversión privada, como lo hizo a punta de proclamas políticas trasnochadas, el único resultado será un frenazo en seco. Quinto, el conflicto y la polarización no construyen, sino destruyen. Esto llegó a su clímax tras el golpe del 7 de diciembre, cuando políticos irresponsables se dedicaron a echar gasolina al fuego, desatando una ola de violencia que nos dejó 28 travel warnings, cancelaciones masivas de reservas y la paralización total del circuito sur (que concentra 85% del turismo receptivo).


Sexto, sin infraestructura el turismo se estanca. Proyectos como la ampliación de los aeropuertos regionales, Chinchero, la reparación de carreteras clave, como la que une Cusco con el Valle Sagrado o la Vía de los Libertadores, avanzaron poco o nada. Ni qué decir de Machu Picchu, donde se invirtió cero.

 

No queremos más experimentos. Los tuvimos de sobra los últimos años y todos fracasaron. El país necesita reglas claras, gestión e inversión. Candidatos y votantes, haremos bien en aprender de los errores del pasado. ¡Es hora de enmendar rumbo!

 

 

 

Fuente: CanalB

Noticias relacionadas

Escribe un comentarios
Últimas publicaciones