La ciudad de Huánuco inició este miércoles 4 de noviembre un paro general en protesta por las constantes restricciones en el abastecimiento de agua potable, situación que, según los vecinos, afecta a numerosos hogares desde hace aproximadamente dos meses. La movilización provocó el cierre de establecimientos comerciales, la suspensión de clases y la interrupción del tránsito en diversas vías, mientras los manifestantes exigieron soluciones urgentes a las autoridades.
La jornada reunió a organizaciones sociales, dirigentes vecinales, representantes de colegios profesionales y trabajadores de construcción civil. Entre sus principales demandas figura la construcción de una planta de tratamiento que permita garantizar el suministro de agua en condiciones adecuadas. Los participantes también solicitaron la salida de los funcionarios del Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS), al que responsabilizan por las deficiencias en la gestión del servicio.
Durante las movilizaciones se registraron enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de la Policía Nacional en los exteriores de las instalaciones de SEDA Huánuco. Los agentes utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a un grupo que intentaba ingresar al establecimiento. Los incidentes también afectaron a periodistas que realizaban la cobertura y se reportaron personas heridas, aunque inicialmente no se precisó un balance oficial.
El dirigente regional Armando Matos cuestionó, además, los incrementos que algunos usuarios habrían registrado en sus recibos de agua después de la instalación de nuevos medidores. Según explicó, esta situación afecta a familias de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca. Los manifestantes también denunciaron posibles problemas de contaminación del recurso hídrico, afirmaciones que requieren evaluaciones técnicas para establecer la calidad del agua distribuida.
Entre los factores que podrían estar agravando el desabastecimiento se encuentran una presunta rotura de una tubería matriz de diez pulgadas y el aumento de la turbidez del río Higueras debido a las lluvias. Estas condiciones dificultarían el procesamiento y la distribución del agua. Durante la cobertura periodística se señaló que las restricciones podrían alcanzar hasta el 75 % de la capacidad del suministro, cifra que deberá ser contrastada con los reportes técnicos de la empresa prestadora.
La paralización evidencia la creciente preocupación de la población frente a las deficiencias de un servicio esencial para la salud y el desarrollo económico. Los ciudadanos demandan respuestas concretas, inversiones en infraestructura y una administración eficiente de los recursos públicos. La solución de esta crisis exigirá coordinación entre las autoridades nacionales, regionales y locales para restablecer el abastecimiento y garantizar un servicio sostenible para las familias de Huánuco.
Fuente: CanalB
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